Impulsado desde Cruz Roja de Melgar y con apoyo de Fundación Gutiérrez Manrique, nació del programa de Envejecimiento saludable / Presentado la pasada semana en Villasandino, cuenta con 116 recetas

El salón de actos de las antiguas escuelas de Villasandino, actualmente Aulas Gutiérrez Manrique, fue el escenario escogido la pasada semana para la presentación del libro ‘Recetas tradicionales’, «una recopilación de platos personales de toda la vida que componen así un recetario de 116 variedades», explicaban a través de un comunicado desde la Asamblea Comarcal de Melgar de Cruz Roja Española.

Y es que fue de esta entidad con el apoyo desde la Fundación Gutiérrez Manrique en la comarca Odra-Pisuerga-, de donde partió la original propuesta protagonizada por un nutrido grupo de personas mayores de las poblaciones burgalesas de Villadiego, Villasandino, Melgar de Fernamental, Castrojeriz y Sasamón, quienes han elaborado este libro «donde recogen platos tradicionales con el ánimo de evitar la desaparición de recetas de la abuela y de los pueblos más tradicionales», explican

Novedosa iniciativa enraizada en el Programa de Persona Mayores: ‘Promoción de la Red Social y del Envejecimiento Saludable’, que lleva a cabo, con el apoyo de la Fundación Gutiérrez Manrique, en esta comarca burgalesa, y que ha dado lugar a esta publicación «donde cada receta aparece con el nombre y la historia del autor o autora en un intento de personalizar la receta y descubrir su historia», afirman, «queriendo así unir las recetas con esa forma de vida en el ámbito rural y el arraigo de las tradiciones de nuestros pueblos y sus vecinos y vecinas», argumenta Nieves Cuesta, responsable del proyecto y de la asamblea comarcal en la localidad melgarense.

Detalla cómo la presentación del libro fue la excusa para reunir a los 160 protagonistas en la localidad burgalesa de Villasandino, quienes también pudieron visitar a la iglesia Santa María la Mayor , y participar en la representación teatral ‘Los Desgraciados’.

Cuesta explica que el taller para personas mayores se realiza en las poblaciones de Castrojeriz, Villadiego, Sasamón , Villasandino y Melgar de Fernamental dentro del Programa Red Social para Personas Mayores: ‘Enred@te’, siendo alrededor de 110 personas las que participan en ellos, «de las cuales 90 son mayores de 65 años». Talleres que se realizan todas las semanas en horario de 17:30 a 19 horas y son impartidos por voluntarios de Cruz Roja Española, siendo en la actualidad 42 voluntarios con los que cuenta la asamblea Comarcal y que viven en la comarca.

Fuente de la noticia y fotografía: El Correo de Burgos

La Confederación ha anunciado el acondicionamiento del acueducto de Abánades, en el municipio burgalés de Melgar de Fernamental

Cristina Danés, presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), ha anunciado la creación de corredores naturales en el entorno del Canal de Castilla, a lo largo de los 207 kilómetros que suman sus tres ramales (Norte, Campos y Sur) por las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid.

La plantación de especies vegetales, que actuarán como sumideros de CO2, es una de esas actuaciones medioambientales que el Canal de Castilla compatibilizará con los usos actuales de su agua vinculados al abastecimiento (más de 300.000 personas), regadío (21.000 hectáreas), ocio y turismo a través de los caminos de sirga.

«Queremos poner en valor este patrimonio histórico, cultural e industrial mediante nuevas inversiones y rehabilitaciones», ha anunciado ante los periodistas la presidenta de la CHD, un organismo autónomo adscrito al Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno de España.

Ha sido antes de participar en Valladolid dentro de la jornada conmemorativa del primer centenario de la reversión al Estado del Canal de Castilla (1919-2019), una vez culminado el periodo de setenta años de concesión que en 1849, año de su inauguración, fue adjudicada para su gestión comercial a una compañía privada.

Danés ha informado además de la restauración, limpieza y acondicionamiento del vaso de la dársena de Valladolid (Ramal Sur), así como de la calle adyacente y espacios verdes situados en la margen derecha, al igual que se hará con el acueducto de Abánades, en el municipio burgalés de Melgar de Fernamental (Ramal Norte).

De su origen comercial, asociado al transporte de trigo, cebada, harina y otras materias primas desde la Castilla cerealista del siglo XVIII hasta los puertos del Cantábrico, el Canal «ha sabido reinventarse a pesar de todas las vicisitudes históricas«, ha apuntado por su parte la delegada del Gobierno, Mercedes Martín.

Iniciada su construcción en 1753 en el Ramal de Campos (Calahorra de Ribas-Medina de Rioseco/78 kilómetros), las obras pararon y se reanudaron en diversas ocasiones hasta la culminación de los tres ramales y su puesta en servicio en 1849 con aguas servidas principalmente por los ríos Pisuerga y Carrión.

La Guerra de la Independencia (1808-1812) paralizó las obras que finalizaron en 1849, pero el Canal de Castilla languideció durante un siglo con altibajos hasta su abandono en 1959 con fines comerciales, debido a la competencia de la vía férrea y a la mejora de la red viaria terrestre.

Uno de los últimos barqueros, el burgalés Emiliano Hinojal Villaumbrales, ha participado en esta jornada conmemorativa con el recuerdo de un oficio que apenas daba para comer, a razón de un jornal de 1,50 pesetas, que debían completar con la venta de pesca extraída del canal y la carga y descarga de las barcazas que patroneaban, ha explicado a los periodistas.

El Canal se abastece principalmente del río Pisuerga en Alar del Rey (Palencia) y dispone de 49 esclusas para salvar los desniveles del terreno a lo largo de los 207 kilómetros que suman sus tres ramales: Norte (Alar del Rey-Calahorra de Ribas), Sur (El Serrón-Valladolid) y Campos (Calahorra de Ribas-Medina de Rioseco).

Casi un siglo duraron las obras y otros cien años se utilizó hasta su definitivo abandono en 1959 para el transporte de mercancías que viajaban en grandes barcazas arrastradas por mulas que, uncidas por gruesas maromas a las embarcaciones, circulaban por los caminos de sirga o de tierra abiertos junto a la vía fluvial.

Han asistido a esta jornada, entre otros, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente; la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén; y los expresidentes de la CHD Antonio Gato y José Carlos Jiménez.

Fuente de la noticia: Burgos Conecta

Fuente de la fotografía: Carrecalzada

Los alumnos del programa mixto de empleo están trabajando en las Escuelas Viejas reformando los distintos espacios para asociaciones locales y la Biblioteca que se albergan en el edificio.

Burgos celebra la 'Semana de las personas con discapacidad' , del 27 de noviembre al 3 de diciembre

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos y las asociaciones del sector, ha organizado un amplio programa de actos con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebrará el 3 de diciembre, con el objeto de sensibilizar a la población.

Entre las actividades programadas destaca el XX Concurso de Dibujo y Pintura 'En Servicios Sociales todas las personas pintamos mucho', al que se han presentado más de 300 trabajos entre los centros: Santa María la Nueva y San José Artesano, C.O. El Cid, Apacid, Camp Fuentes Blancas y Aspanias, entre otros. Los premios serán entregados este miércoles, a partir de las 18:00 horas, durante la XX Muestra de Artes Escénicas en Cultural Burgos, en la que grupos de personas con discapacidad pondrán en escena sus habilidades y su arte. La tarde comenzará con los bailes regionales (Apacid), y les seguirán la representación 'Sentimos' (Arans Bur), 'Noelia' (Fundación Conde Fernán Armentález), 'Los años 80' (Camp Fuentes Blancas), canciones del coro del C.O. El Cid, 'Come y calla' (C.O. de Briviesca), 'Déjales que bailen' (grupo de baile Caixa, de Aspanias), 'El Chicle' (Aspodemi). La jornada la cerrarán las flamencas del C.O. El Cid, quienes bailarán 'Di mi nombre', de Rosalía.

El jueves, 28 de noviembre, se celebrará el concierto homenaje a las personas con discapacidad ofrecido por la Unidad de Música de la División San Marcial, organizado conjuntamente por la Fundación Provincial de Servicios Sociales, la Gerencia Territorial de Servicios Sociales, la Fundación Cajacírculo y la División San Marcial.

El domingo, 1 de diciembre, en el restaurante Los Braseros tendrá lugar el XII Almuerzo-Convivencia de personas con discapacidad y sus familias, en el que se espera la participación de cerca de 400 personas de 15 asociaciones.

El 3 de diciembre, a las 10:30, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, en la sala de prensa de la Fundación Cajacírculo, dos personas con discapacidad leerán un manifiesto elaborado para esta ocasión. En esta sala estarán expuestos los dibujos ganadores del XX Concurso de Dibujo y Pintura. El manifiesto se leerá en Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Briviesca, Melgar de Fernamental y Villarcayo y se invitará a los colegios de Burgos y provincia a que también lo lean en sus aulas.

Dentro del progama de actividades, se llevará a cabo los días 18, 19 y 20 de diciembre la II Edición de 'Envolviendo Ilusiones' en el Centro Comercial Camino de la Plata y Centro Comercial El Mirador de Burgos, así como en Alcampo de Aranda y en las localidades de Melgar de Fernamental, Briviesca, Miranda de Ebro y Villarcayo.

Fuente de la noticia: Burgos Conecta

Fotografía: Presentación de la Semana de las personas con discapacidad de la pasada edición. / Ismael del Álamo

22 de diciembre. Homenaje a los Mayores de 80 años. Sorpresas y Actuaciones. Centro Cultural Santa Ana. 17:30 horas.

27 de diciembre. Belén Viviente. Plaza de España. 18:30 horas

28 y 29 de diciembre. Parque Infantil de Navidad. Polideportivo Municipal "El Vivero". 12:00 a 14:00 horas y 17:00 a 19:00 horas.

5 de enero. Carrera Popular de Reyes, Carrera Inclusiva y Carrera Popular de Zona. Complejo Muncipal del Vivero. 12:00 horas.

5 de enero. Cabalgata de Reyes. Plaza de España. 18:00 horas.

Fotografía: Luis Torregrosa con licencia de dominio público

Tarjeta navideña: Foto de Jesús del Álamo con diseño del Ayuntamiento.

 

Talleres tecnológicos de conciencia energética para niños que se realizarán en el Colegio Domingo Viejo. Inscripciones en el Colegio.

Imagen: FATIMAR. Creative Commons Atribución-Compartir Igual 4.0 Internacional

 

Apenas un año después de señalizar los primeros 30 kilómetros de la Vía Aquitania del Camino de Santiago, ésta ya cuenta con un primer hospital, que no albergue, de peregrinos, un proyecto que lleva unos meses de andadura en Melgar de Fernamental y que ha sido posible gracias a la decisión y compromiso de Alicia Fernández, una madrileña que hace unos años decidió renunciar a su trabajo como empresaria de panadería y dedicar su vida a los más necesitados del camino. El hospital de peregrinos de la villa melgarense se ubica en el edificio de la congregación de la Sagrada Familia de Burdeos que hace 3 años cerró sus puertas. Ocupa dos plantas del ala derecha del edificio, y en este caso, se trata de una cesión de la congregación para este uso, ya que otra parte del inmueble lo ha adquirido la Fundación Fernán Armentález para ampliar sus instalaciones y ofrecer mejores servicios a los usuarios.

En la planta baja, el hospital cuenta con una amplia cocina, una pequeña capilla y un salón, mientras que en la primera están las habitaciones, 10, cada una con su baño, y una sala. Se da una cena comunitaria y desayuno.
Detrás de este proyecto de Melgar está la propia historia como peregrina de Alicia, que un día camino de Jerusalén en bici acabó por estas tierras. Cuenta que la Vía Aquitania -entonces ni sabía que se llamaba así- es el camino más recto, más lógico y el mejor para los bicigrinos (Alicia utiliza ese término para denominar a los peregrinos que hacen la ruta sobre dos ruedas). Recuerda que paró en Villasandino, donde los vecinos la recibieron con los brazos abiertos y donde descubrió el potencial de esta Vía en la que no había ni  un solo albergue y eso que en el propio Villasandino tuvo dos hospitales de peregrinos. «Ahí surge mi historia de amor con el Camino por estas tierras y estamos hablando de hace 5 años».

Alicia comienza a indagar con la intención de poner en marcha un hospital en la zona porque ya no solo es peregrina, sino voluntaria y hospitalera y, además, junto a Luis García, han ido abriendo hospitales y casas de acogida en Galicia y en León. Tras una etapa en León, Alicia se instaló en Melgar -su trabajo estaba en Burgos, en el Instituto Municipal de Cultural- Y cada vez que pasaba por el inmueble que habían dejado las monjas, se quedaba reflexionado y pensando en lo bien que vendría ahí un hospital de peregrinos. Así, un día se puso en contacto con las monjas, les explicó su proyecto, les pareció una gran idea y así surgió la cesión. «Esto al final es bueno para el edificio porque le mantenemos abierto y no se deteriora; nosotros pagamos los gastos», dice Alicia, que añade que los peregrinos no pagan nada. «Esto no es para hacer negocio, es un lugar para practicar la hospitalidad». Y es que Alicia incide en la idea ‘medieval’ de hospital, porque su vocación es la de acoger, atender y confraternizar, poniendo a disposición de los peregrinos enfermos, ‘perdidos’ o con menos recursos un lugar cómodo donde estar uno, dos o el tiempo que necesiten, y la posibilidad de compañía.

Fuente de la noticia: Diario de Burgos

Fotografía: Jesús J. Matías para Diario de Burgos

Entre las provincias de Palencia, Valladolid y Burgos discurre un canal de 207 kilómetros construido a pico y pala entre 1753 y 1849. Esta espectacular obra de ingeniería civil fue recorrida en su momento de mayor apogeo por 400 barcazas de entre 27 y 52 toneladas e impulsó el desarrollo económico de la zona, provocando el surgimiento de fábricas o nuevas poblaciones. Hoy es un increíble recurso turístico que se puede recorrer y navegar.

Desde sus orígenes, Castilla tuvo una obsesión: salir al mar. Rodeada de fuertes cadenas montañosas y con unas deficientes vías de comunicación, esta región española fantaseaba desde el siglo XVI con una red fluvial que salvara su aislamiento. El sueño se hizo realidad en la Ilustración, pero apenas un siglo después la llegada del ferrocarril acabó con la ilusión de llegar a la costa. Hoy la mayor obra de ingeniería civil del siglo XVIII es un recurso turístico admirable con más de 200 kilómetros de canales construidos «a pico y pala» a lo largo de tres provincias de Castilla y León, diferentes recorridos navegables, visitas a las fábricas que surgieron en su época de mayor esplendor, actividades al aire libre y una magnífica oferta gastronómica. Bienvenidos al Canal de Castilla.

Bajo el reinado de Fernando VI, y a instancias del Marqués de la Ensenada, el ingeniero Antonio de Ulloa diseñó los estudios preliminares de este ingenio hidráulico después de viajar a Francia y ser asesorado por el ingeniero francés Carlos Lemaur. La idea no era nueva: existen proyectos de la época de Fernando el Católico y Carlos I en los que se discutía la necesidad de hacer navegables los ríos de la submeseta norte para facilitar el transporte de productos agrarios. Sobre todo, interesaba comerciar con los excedentes de los cereales, cuyos precios se disparaban el transportarlos por carretera hasta el punto de que eran menos competitivos que el grano extranjero.

En el llamado Siglo de las Luces el proyecto logró cristalizar gracias a los avances técnicos y la fe en el progreso. El visionario Zenón de Somodevilla y Bengoechea, primer marqués de la Ensenada, consejero de Estado –y responsable de una intrincada red de espionaje por toda Europa– durante los reinados de Felipe V, Fernando VI y Carlos III, propuso al segundo construir una red de canales que cruzara toda Castilla, desde Santander a Segovia y, posteriormente, Madrid, para articular el territorio y favorecer el desarrollo económico. Para lograrlo, envió al mencionado Ulloa a investigar las tecnologías hidráulicas de los vecinos, lo que hoy llamaríamos espionaje industrial, y después de dos años propuso su Proyecto General de los Canales de Navegación y Riego para los Reinos de Castilla y León.

“Es un sueño de la Ilustración y al final esa gente no solo soñaba, sino que también creaba”, cuenta el guía Alfonso Guerra en una visita organizada por Destino Divino al Canal de Castilla dentro del Alfonso de Ulloa, barco de recreo bautizado como el insigne ingeniero que hoy navega desde la dársena de Medina de Rioseco, que cuenta con un centro de recepción de viajeros,. “Lo que nosotros soñamos ahora lo dejamos a nuestra imaginación. Pero lo más admirable del Canal de Castilla es que Antonio de Ulloa ve los canales de París, lo plasma y lo diseña, y arquitectos e ingenieros navales lo ejecutaron. Y aquí estamos. Es algo idílico”, narra en una soleada tarde en la que explica la historia del lugar y los múltiples usos que tuvo.

Las obras de este grandioso proyecto se iniciaron el 16 de julio de 1753 en Calahorra de Ribas (Palencia) y finalizaron en 1849 en Medina de Rioseco (Valladolid). En el proyecto inicial se contemplaba la construcción de cuatro canales, que unirían Segovia con Reinosa (Cantabria), con la intención de, en un futuro, atravesar la Cordillera Cantábrica y poder llegar al mar por el puerto de Santander. Pero las sucesivas bancarrotas del Estado, la cólera y las guerras, primero la de Independencia y luego las Carlistas, fueron retrasando el proyecto y reduciendo sus dimensiones hasta su acabado final.

207 kilómetros de canales y caminos a pico y pala

Con una anchura que varía entre los 11 y los 22 metros y una profundidad de metro y medio en el recorrido regular y dos metros y medio en las dársenas, el Canal de Castilla discurre en tres ramales que forman una Y invertida a lo largo de 207 kilómetros por las provincias de Palencia, Valladolid y Burgos, superando un desnivel total de 150 metros. El ramal norte, de 75 kilómetros, toma sus aguas del río Pisuerga, en Alar del Rey, y finaliza en el río Carrión, en Calahorra de Ribas. El Ramal de Campos, de 78 kilómetros, transcurre entre en la mencionada Calahorra de Ribas y sigue hasta Medina de Rioseco. Por último, el Ramal Sur, de 54 kilómetros, comienza en la bifurcación del Ramal de Campos en Serrón y termina en Valladolid. ​

“En un primer momento vienen trabajadores contratados, pero la mano de obra no avanzaba todo lo que debiera, así que pedirán ayuda a militares. También vendrán algunos presos para quitarse algo de pena y los propios vecinos de Rioseco porque sabían que si el Canal llegaba hasta su destino generaciones venideras tendrían la oportunidad de poder vender su cereal, su vino y sus lanas merinas”, señaló Guerra sobre la triada de productos castellanos a exportar. Importante destacar que los 207 kilómetros de canales y los caminos de subida y bajada a ambos lados se construyeron “a pico y pala”, como no se cansó de repetir el guía.

En 1792, cuando todavía no había concluido toda la construcción, comenzó la navegación comercial por el Canal. A medida que se iba avanzando en la construcción se fue inundando para utilizarlo cuanto antes. Entre estas actividades se encuentran la navegación, la fuerza hidráulica que aprovecharon molinos y fábricas, el regadío y la pesca por parte de la Compañía del Canal de Castilla, empresa privada que, cuando el Estado vio que no podría concluir su emprendimiento, se encargó de finalizar las obras a cambio de la explotación económica durante un periodo de 70 años.

Hasta 400 barcazas de entre 27 y 52 toneladas recorrieron en Canal

La navegación en el Canal de Castilla alcanzó su máximo apogeo en la década comprendida entre 1850 y 1860. En este momento, el tráfico de barcazas rondó la cifra de las 400. Aunque la mayoría se dedicaron al transporte de mercancías, hubo cuatro diligencias diarias encargadas de portar pasajeros desde Valladolid a Palencia.

Las barcazas navegaron en un principio movidas por un sistema combinado de arrastre y vela, pero con el paso del tiempo sólo se mantuvo el arrastre mediante caballerías como fuerza motriz. Según contó Guerra, las barcazas solo podían circular de día y admitían entre 27 y 52 toneladas de carga, principalmente cereales, carbón, textiles y productos de ultramar. Además, a lo largo del recorrido fueron emergieron nuevas poblaciones, molinos, acueductos, astilleros y esclusas.

Inventadas por Leonardo Da Vinci, las esclusas fueron perfeccionadas en el Canal de Castilla para salvar los 150 metros de altura que separan los puntos más alto y más bajo. Estos ascensores hidráulicos son básicamente un recinto con compuertas que mediante el llenado o vaciado del espacio suben o bajan las barcazas a la altura deseada. El Canal cuenta con cerca de 50 esclusas, muchas de ellas correlativas para superar profundos saltos, que a su vez generaban la energía hidráulica antes señalada. Y según aseguró Guerra fueron el modelo a seguir en el Canal de Panamá. “Es el mismo sistema que diseñó Antonio de Ulloa, pero con trasatlánticos”, afirmó el guía.

Más allá del espectacular paisaje, que es su extenso recorrido presente tantas formas como espacios recorre, Guerra dirigió la vista de los visitantes a otra forma de aprovechamiento del Canal todavía en uso. “Como podéis ver hay bocanas de riego por todo el recorrido que abastecían 50.000 hectáreas de territorio”, comentó.

El final de Canal de Castilla

La apertura de la línea férrea Valladolid-Alar del Rey, con un trazado casi paralelo al del Canal de Castilla, provocó el desuso y el cierre definitivo de la navegación en 1959. No obstante, su cauce sigue regando 45 poblaciones. La Confederación Hidrográfica del Duero administra hoy este Bien de Interés Cultural, un enorme recurso turístico que promocionan tanto la Junta de Castilla y León como las diputaciones de las provincias que baña. En Valladolid y, más concretamente, en Medina de Rioseco, donde realizamos nuestra visita, se puede visitar también la Fábrica de Harinas San Antonio, en funcionamiento hasta 1999.

Fuente de la noticia: The further

Fuente de la fotografía: Vía Araceli González para The further, presidenta de la Asociación ADECO-Canal de Castilla. Esclusa cuádruple de fromista.

Los melgarenses han secundado el paro de cinco minutos convocado para el 4 de octubre a las 12:00 horas. El lema ha sido "Yo paro por mi pueblo".